El empate de Sans | El mundo deportivo (pàg. 2)

Data: 04/06/1926

Font: El mundo deportivo

Autor: L. Aymamí Baudina

Text:
El empate de Sans

U. S. SANS 1-EUROPA 1

Un match muy disputado en que ambas liineas de ataque adolecieron de falta de eficacia

Cuando comenzó el match y vimos el juego que desarrollaba el Europa, juego realmente magnifico, arrollador, eficaz, creímos que la "jeftatura" que de un tiempo a esta parte sufría el equipo europeo en sus luchas con el de Sans, había llegado su fin. Necesariamente, nos dijimos, ese equipo ha de triunfar esta tarde.
Pasados los diez primeros minutos de juego, malograda por el Europa la buena ocasión de marcar gracias a la brillante actuación de Pedret, que salva el penalty con que se castigó justamente a su equipo, la cosa ya pareció menos clara. Las fuerzas mostrábanse equilibradas, y el Sans iba apareciendo el equipo rápido, fogoso, valiente, de siempre.
Y a los diecinueve minutos llegó el primer goal de la tarde. Y lo marcó el Sans, de modo impecable. A partir de entonces, el Europa fué decayendo y envalentonándose el Sans. La perfección en as lineas eropeistas, constatada en los primeros diez minutos, fue desapareciendo, y el equipo blanquiverde, que comenzó con escaso acierto, fué imponiéndose, poco a poco, gracias a su codicia a su rapidez, a su empuje, a su decisión, a todas luces superior a su adversario.
El match, que primero tuvo unos momentos de juego precioso, por parte del Europa, túvolo luego por parte del Sans. Pero más tarde perdió toda belleza, y aunque se jugaba con alma y se evidenciaba entusiasmo, y se mostraban ganas de ganar en ambos equipos, decreció el interés por falta de precisión en as jugadas.
Fué afortunadamente poco duradera esa noñez. El Sans de nuevo se impuso, y favorecido por la pendiente y por el viento, puso en repetidas situaciones apuradas el marco defendido por Bordoy, pero gracias a la labor defensiva del equipo europeo, en la que brillaron no poco sus medios, el resultado mantúvose inalterado hasta llegar el descanso, señalado por el árbitro cuando el partido presentaba un cariz completamente favorable a los jugadores de la calle de Galileo.

Tras el descanso, la pendiente y el viento, como es lógico, favorecieron al Europa, que de buen principio atacó, logrando dominar ligeramente primero y en absoluto luego. Dominó el Europa aplastantemente, tiró a goal con frecuencia inusitada, pero el Sans, a la defensa, tenía en Pedret un último obstáculo insuperable.
Continuamente, constantemente, estuvo previéndose el empate, que no llegaba. Y que llegó, al fin, cuando menos se esperaba, al rematar Cros una buena jugada, pillando a Pedret en situación difícil.
A partir de entonces, el Sans, aunque siguió dominado, probó suerte repetidas veces, escapando a un tren formidable sus exteriores, pero el resultado no se alteró.
Los últimos quince minutos, efectuó el Europa una exhibición digna de mayores elogios. Fueron aquellos quince minutos de emoción intensa contínua, ante la puerta que tan brillantemente defendia Pedret
Pero la falta de un hombre sereno para rematar el sin fin de ocasiones que se presentaron, fué la causa de que el Europa, en estos últimos minutos, no marcara, cuando menos, el gol del triunfo.
El match llegó a su final reglamentario con empate a uno. Resultado insólito, tratándose de un encuentro Europa-Sans, lo que puede comprobarse con un sencillo repaso al historial de sus resulta dos.

A las órdenes del señor Llovera alineáronse los equipos en la forma siguiente:
Sans: Pedret, Perelló, Balasch, Soligó, Gularons, Calvet, Rini, Tonijuán, Peydró, Monleón y Olivares. Europa: Bordoy, Serra, Alcoriza, Mauricio, Pelao, Artisus, Pellicé, Cella, Cros, Olivera y Alcázar.
De salida, el Europa ataca la puerta del Sans obligando acto seguido a entrar en funciones Pedret. Presionado por el Europa, el Sans, muestras en estos primeros momentos de concertado, y por poco el propio Balasch no marca el primer goal de la tarde contra su propio equipo.
Un avance de Olivella-Alcazar es cortado por Balasch centro del área fatal con unas manos completamente voluntárias que el árbitro, naturalmente castiga con el consiguiente penalty. Pellicé lanza el saque, y Pedret, magníficamente, lo desvía a corner, ganándose una merecida ovación.
El juego sigue siendo favorable al Europa. De pronto el Sans comienza a atacar, prodigando los avances por las alas, sucediéndose las ocasiones apuradas para Bordoy. En uno de esos atques, por lo decidirse Alcázar a pasar el balón a Bordoy, logra el Sans su gol, gracias al oportunismo de Peydró, que lanza un tiro formidable.
A partir de aquí, el juego decae por parte del Europa, y aumenta en el Sans en calidad. Pero poco dura, pues luego, aunque el Sans muéstrase más codicioso, las jugadas adolecen de fa de precisión.
Tras del descanso, ya hemos expuesto lo que pasó. El Europa logró imponerse, marcar el empate, imponerse luego todavía más... y quedarse con el empate.

Merece consignarse especialmente la labor de la linea media del Europa, que en los momentos de apuro fué el más firme obstáculo con que chocaron los sansenses, y en los momentos de dominio favorable, especialmente en el segundo tiempo, fueron un sostén admirable de la linea delantera: tres delanteros más en muchas ocasiones. Artisus Pelao y Mauricio tuvieron ayer una tarde admirabilisima. Bien, excelentemente bien, Serra, el gran zagaero, y no tanto, su compañero Alcoriza. Bordoy también supo portarse como los buenos.
El ataque, falto de un hombre sereno - ya lo hemos dicho - efectuó multitud de avances, pero pocas veces bien rematados.
Las pocas veces que se tiró a goal con verdadero peligro para el Sans. Pedret supo mostrarse a la altura de su fama, muy bien secundado por su pareja de backs, en especial Perelló, que jugó los últimos minutos del match, de delantero, por haberse lesionado.
En la linea media siguieron gustándonos los alas, mucho más que el centro. Soligó y Calvet son dos elementos excelentes duros, valientes y codiciosos, que contribuyen no poco a los éxitos de su equipo. Soligó, por una violencia con Cros, fue expulsado cuando faltaba muy poco para terminar el match.
En el ataque, Monleón y Oliveras formaron el mejor ala, llevando el peligro a la puerta contraria con gran precisión, la otra ala y el centro, no acabaron de mostrarse suficientemente compenetrados, como otras veces. Contra lo que ocurrió al Europa que jugó metódicamente sin saber rematar, el Sans, puso en práctica su juego menos metódico pero impetuoso, y con las situaciones embarulladas no causó siempre una impresión de peligro para el Europa, pues el remate inesperado apareció con frecuencia.
El arbitraje del señor Llovera, pese a la protestas de una partes de público (y hablamos en plural porque alternárense). Fué aceptable. No cometió otro error que señalar a Cros un off-side justo, en ocasión en que podía este marcar. El señor Llovera reconociólo francamente, y procedió a sacar un neutral. Claro que en un match como el de ayer, en que los partidarios e incluso los jugadores hallábanse poseídos de un exceso de apasionamiento es difícil arbitrar a gusto de todos. Es esta situación, el mínimo error que sufra un arbitro suele ocasionar la máxina protesta. No obstante justo es reconocer que gracias a su arbitraje el match desarrollarse y llegar a su fin normalmente. - L. A. R.