El Sans pierde un partido por dos a uno frente al Barcelona | El diluvio (pàg. 20)

Data: 16/02/1926

Font: El diluvio

Autor: E. G. C.

Text:
EL MILAGRO DE LAS CORTS

El Sans pierde un partido por dos a uno frente al Barcelona

El pasado domingo en el campo de Las Corts corrieron durante noventa minutos, más o menos velozmente, detrás de la pelota los jugadores azulgrana y, frente ellos, los albiverdes del Sans jugaron un partido regularcillo, aun cuando con una dosis enorme de mala fortuna a la hora de rematar las repetidas ocasiones de peligro que frente al marco de Plattko provocaron.
El resultado de dos goals a uno en favor del Barcelona no quiere decir que sus jugadores ganasen el match, sino que los del Sans lo perdieron, que es cosa muy distinta.
A no mediar Plattko, cuya presencia a semejanza de la de Zamora desconcierta a los delanteros contrarios, quienes, agusando la picardia, lanzan las pelotas más fáciles fuera del marco que es un primor, a no mediar esta circunstancia el Sans se hubiese apuntado el pasado domingo una victoria rotunda, pero tampoco muy merecida, pues su actuación no pasó de mediocre, aun cuando frente a la de sus contrincantes se antojase a ratos magnífica.
Nadie hubiera sido capaz de creer que el equipo del Barcelona, sobre todo después de su estupenda actuación del domingo anterior frente al Gracia, fuese capaz de fugar tan desastrosamente como jugó ante el Sans.
Si tiran a hacerlo mal y a perder, no lo hacen peor.
Y es que en el once del Barcelona, como ya hemos dicho en otras ocasiones, no hay más que la línea delantera y meta, y, fallando la primera, todo anda de cabeza, como al fallar el segundo los goals entran en la red a pares.
Y el domingo la delantera fracaso, aun cuando, por fortuna, actuó inmejorablemente la portería y, sobre todo, la presencia de Plattko impuso respeto a Monleón y a Martínez a la hora de los remates a boca de jarro.
Jamás le hemos visto al Sans fallar tantos remates como en este partido.
Hasta para marcar el goal que hicieron un preciso que tirasen contra el marco tres veces consecutivas, pues al primer cabezazo de Martínez dio la pelota en el poste y al recoger y chutar Monleón a boca de ferro también estampó el balón en el larguero, logrando a goal al repetir la suerte y aun así la pelota rebotó contra el angulo de la madera, colándose.
En cambio, al Barcelona le salían los goals de rositas.
El primero a consecuencia de un saque libre dentro del area de las zancadillas, a consecuencia de haberse dado Pedret todo un paseo con el balón en las manos.
Lanzó el saque Samitier con gran picardia hacía atrás, rematando Planas de con buen tiro que Pedret no acerto a defener.
El segundo goal lo hizo Sagi sin querer, pues lanzó un centro corto, bombeado y excesivamente sobre el marco; pero Pedret, segado por el sol y descolocado, dejo que la estera se metiese de bote, dentro de su portería, sola y lenta, como ancianita que va de paseo tomando el sol.
Todo esto paso en la primera parte.
En la segunda la delantera sadsense actuó con mas acierto e ímpetu y provocó una serie grande de ocasiones para el marquen, desbordando a medios y defensas contrarios más de una docena de veces y Plantándose los albiverdes ante Plattko, que mas veces con su valentía y habilidad desgajo los tiros peligrosos y otras veces con su sola presencia impuso respeto a los rematadores - Monleón y Martínez - que lanzaban el balón a las nubes o a los banderines de corner en vez de meterlos en las mallas.
Los ataques barcelonistas fueron sistemáticamente deslabazados, absurdos en ocasiones y carentes casi siempre de impetuosidad.
Resumen de ello fué que el juego fue, en general, insulso, tonto, monótono, yendo la pelota de un lado para otro sin ton ni son, tal que si en la cancha hubiose dos equipos de novatos.
Samitier tuvo una tarde desastrosa, de esas que, al repetirse, hacen sospechar en la decadencia de un jugador.
Arnau y Alcántara trabajaron mucho, corrieron mucho, pero no hicieron nada.
Piera y Sagi entraron poco en juego - el segundo menos aun que el primero - y sus intervenciones fueron inocentes y lentas.
De los demás sólo Walter y Plattko merecen ser mencionados.
A ellos se debió que el Sans no marcara.
La delantera sansense, después de un primer tiempo insustancial, jugó una segunda parte buena, con pases adelantados bien previstos y ejecutados con acierto; pero estuvo desastrosa a la hora de los remates.
Sobresalieron las alas por su juego rápido, y en especial Rini, que provocó una serie de situaciones de peligro para Plattko.
Los medios estuvieron desacertados.
Perelló hizo un gran partido y Balasch jugó bien.
Y, en cuanto a Pedret, dejo que le entrase el único tiro difícil de la tarde, el de Planas, y toleró el chut manso do Sagi. Esto aparte, tuvo poco que hacer.
Arbitro el señor Montero, del Colegio madrileño, y lo hizo con mucha meticulosidad, acaso con excesiva meticulosidad, pero imparcial y serenamente.
El juego fué noble y casi limpio. Los equipos se alinearon así:
Por el Barcelona: Plattko - Planas y Walter - Torralba, Sancho y Carulla - Piera, Arnau, Samitier, Alcántara y Sagi.
Por el Sang: Pedret - Perello y Balasch - Soligó, Gularons y Calvet - Rini, Tontjuán, Monleón, Martinez y Oliveras.
Esperemos que el Barcelona, cuando acuda al campeonato de España, actúe con más cohesión, con mayores entusiasmos y con mejor acierto.

E. G. C.