Una de cal y otra de arena... | El mundo deportivo (pàg. 3)

Data: 15/02/1926

Font: El mundo deportivo

Autor: Juan Fina

Text:
En Las Corts

Una de cal y otra de arena...

BARCELONA 2 - U. S. SANS 1

Vencieron los azul-granas.... gracias a la falta de acierto, en el remate, de los sansenses

HACIA EL DE ESPAÑA

El postrer baluarte, acaso de los más difíciles que hallara el Barcelona, fué ayer vencido, y el Barcelona, haciendo honor a su nombre y a su historia, volverá en este Campeonato español a ostentar la representación catalana que en tantas ocasiones y tan gallardamente defendiera.
Nuevamente, el que aun es campeón, ha conseguido mantener su opción al campeonato. Y como el año anterior han sido duras y difíciles las jornadas para el once azulgrana, y emulando el proceso del precedente torneo, su consecución ha sido de "justesse".
El encuentro de ayer, resuelto favorablemente para los campeones, fué - de los que se han registrado a su favor - sin duda de ninguna especie, el que más débilmente mereciera.
No había sido en la actual temporada, la Fortuna aliada del Barcelona. Mientras sus triunfos netos e indiscutibles fueron el justo premio a actuaciones acertadas, en cambio en otras ocasiones, a su superioridad sobre el contrincante respondió un resultado adverso que no mereciera, ¿Fue el de ayer una compensación?
Para los materialistas, para quienes sustentan que suerte, desgracia, fortuna y adversidad no son sino palabras huecas y no factores que puedan influir en los resultados y que lo que en tantos se traduce es lo que prevaleciendo indica quien debió vencer, para éstos, el triunfo - claro está - correspondió ayer al Barcelona.
Para los que miden las probabilidades de victoria por el dominio, por el mejor juego y por la actuación conjunta, el resultado del partido de ayer debió ser algo distinto.
Respetables son criterios tan opuestos; nosotros, a fuer de fieles narradores, pasaremos más adelante a examinar por el desarrollo del encuentro y sus características, las circunstancias en que pudieron unos y otros apoyar sus puntos de mira. Pero lo que nadie habrá de desechar es que en ciertas ocasiones hay motivos para creer que algo vela por un prestigio por una representación.

SIN HISTORIA

La historia, esa matrona de tan feliz memoria, podrá algún día contarnos, acaso, que fué el Barcelona-Sans de la primera vuelta del campeonato de Cataluña de 1925-26, un partido decisivo para la representación catalana y para el F. C. Barcelona... y hasta si queremos consultando sus archivos previsores, quien sabe si podrá decirnos que intuyó también en la obtención del Campeonato de España.
Pero a buen seguro que para no invertir el espacio de sus arcanos insaciables en superfluas anotaciones, dejará pasar, sin echarle un vistazo, y no sabrá darnos jamás, la más ligera referencia de lo que en técnica y belleza nos deparará el match en cuestión.
El partido de ayer, no tuvo nada, ni un instante, ni un momento de juego, bueno, bello; vistoso y agradable. Exento de calidad, tan sólo la emoción, esa emoción que es la condición ineludible en todos los campeonatos lució agudizada por la circunstancia de ser un Barcelona-Sans y por las fases en que tila variación trascendental en el marcador se auguraba, sostuvo el gran interés en los espectadores y mucho mayor en aquellos que tenían depositados en uno u otro bando con sus simpatías sus mas firmes esperanzas...
Y si en el partido de ayer, no hubiera existido la finalidad de una calificación tan trascendental, si le hubiéramos restado su condición de fecha de Campeonato, en fin si se hubiera tratado de un simple "amistoso", entonces podríamos decir que fué de los mas mediocres, porque en tal caso el público desprovisto de la influencia que las circunstancias de ser "oficialidad" y su trascendencia, había podido darse cuenta, con el ánimo libre de prejuicios, que su desarrollo y la totalidad de su transcurso correspondiendo a un general desacierto impropio de los colores protagonistas, se mantenía en una mediocridad aplastante. Y conste que nos quedamos en benévolos.

COMO JUGARON

Después de las actuaciones registradas por el Barcelona en los últimos encuentros, la de ayer acusó un descenso de consideración.
Su delantera, el ataque de valía que en recientes partidos se mostrara en forma esperanzadora y como el más firme sostén del equipo, no supo ayer reafirmar su fama. Sin trabazón, sin llegar a compenetrarse, en los pases ya conjuntos, ya en zig-zag por las alas, ni aun en las jugadas individuales consiguieron dar sensación de su fama y su valer reconocido.
Los exteriores, poco juego hubieron y Piera, conformose con continuar en sus jugadas irregulares mientras Sagi-Barba no acreditaba el acierto de sus últimas labores. Lógico es que una linea que basa su efectividad evidente en un conjunto magnífico viera pues al no conseguirse la trabazón, flojear Sus individualidades y por ello tanto Alcántara como Arnau que fue a pesar de todo el más codicioso y acertado, Do supieron lucir sus aciertos como era de esperar.
Samitier, por el orden de sus compañeros jugó con gran entusiasmo pero cuando en dos o tres jugadas desacertadas el público manifestóle su disconformidad, su apatía que ya creíamos olvidada reapareció y sólo en aquellos momentos que se hacía inexcusable su intervención, produjo su esfuerzo. En contadas ocasiones, aisladas, pudo, no obstante, Samitier hacernos ver su clase inigualada.
La de medios, como linea, bien poco rendimiento dió. Las alas de su gran voluntad una exigua proporción práctica rindieron. Torralba destruyendo juego y marcando a su ala adversa fué quien sobresalió.
Sancho, hizo cantidad de juego, pero cuidando más el ataque que la defensa, dejó a Monleón completamente libre y Carulla, continuó en su baja forma.
La defensa azul-grana debe modificar levemente los calificativos que mereciera en anteriores encuentros. Walter mantuvo su seguridad en un plano de estimable regularidad y Planas sin adelantarse no fué empero el "back" seguro y aplomado.
Plattko, se salva netamente de lo que a la actuación de sus compañeros se refiere. Fué de los contados que sobre el campo cumplieron por de estos quizá el mejor.
Si la linea de ataque, de los vencidos hubiera habido corresponder a la labor de las demás de su equipo, el triunfo hubiera sonreido a las huestes del Sans. Esta afirmación es suficientemente expresiva para deducirse que su quinteto de ataque no acertó en los momentos decisivos a traducir en tantos, los esfuerzos de sus compañeros de retaguardia.
Embarullados, descolocados e imprecisos estuvieron los interiores y el centro del ataque blanqui-verde. Por ello, los remates, se les hicieron en muchas ocasiones dificultosos y debemos añadir que además Monleón y Martínez hicieron gala de tal desacierto en los tiros que en alguna ocasión más difícil parecía desviarlos hacia las gradas que impelerlos en dirección al marco.
Los exteriores, fueron de la línea, los mejores, sin excederse y Rini superando a Oliveras.
En la línea eje, si Gularons se hubiera mantenido en el nivel de sus compañeros el acierto se hubiera manifestado en mucho mayor grado. Soligó y Calvet cortaron el juego y sirvieron al ataque con seguridad, mientras el centro impreciso, no dió sensación de "colocar" los balones que sirvió al ataque.
La defensa, hizo una segunda parte muy superior a la primera en especial Perelló que mejoró a medida del transcurso del encuentro. Balasch más regular, ya empezó bien.
Pedret, tuvo dos fallos imperdonables que costaron los dos tantos a su equipo - impropios ambos de su talla.
Pero en unos y otros, sansenses y barcelonistas, hay que reconocer una cualidad que ayer brillo como nunca: el entusiasmo; y que si en algún elemento pudo descender en tu instante no sirvió para hacer nos olvidar que fué en todo el encuentro el factor que más se evidenciara.

EL ARBITRAJE

El señor Montero, nombrado pro la "Nacional" a última hora, al requerir la Catalana un árbitro por no haber recaído acuerdo entre los clubs en lucha, juzgó el partido.
Su arbitraje, sin dar sensación de irreprochabilidad fué bueno y muy meticuloso. Una prueba de ello la dió al castigar justamente la falta de Pedret que valió el primer tanto al Barcelona.
No obstante su criterio en lo involuntario fué acertadísimo y mientras la punibilidad no fué evidentemente voluntaria pasó por alto los "hands" cometidos en el lugar que fuere. Perelló puede darnos razón de ello.

LO MAS SALIENTE DEL PARTIDO

Con puntualidad empieza el encuentro alineándose así los bandos.
"Barcelona": Plattko - Planas, Walter - Torralba, Sancho, Carulla - Piera, Arnau, Samitier, Alcántara y Sagi.
"Sans": Pedret - Perelló, Balasch - Soligó, Gularons, Calvet - Rini, Tonjuan, Monleón, Martinez y Oliveras.
El primer ataque corresponde al Sans que previo un fallo de Sancho, lanza por medio de Tonijuan un tiro peligroso que Plattko, detiene, pero bien pronto el Barcelona pasa a los dominios de Pedret sin que intervenga por cuanto el remate de Samitier va fuera.
En estos primeros instante, como habrá de ser en todo el partido, el juego es de baja calidad.
En los 10 primeros minutos domina ligeramente el Barcelona, Balasch pifia un balón y Pedret lo bloca, pero por recorrer más de lo debido teniéndolo sujeto, el árbitro señala la falta. Los sansenses forman una muralla, pero Samitier cede el balón retrasado a Planas quien de un shoot fuerte y alto consigue el primer tanto.
Sigue el encuentro con el mismo cariz y poco más de cinco minutos después Sagi centra ceñido pero corto sobre goal. La pelota rebota en el suelo y Pedret descolocado y calculando mal el bote no alcanza a impedir que pasándole por encima se cuele en la red.
Van 20 minutos de juego y ya ha logrado el Barcelona, la totalidad de sus goals en el score.
El tren de juego es fuerte y rapidísimo.
El Barcelona no consigue encontrar su aplomo y juega sin gran acierto. El Sans, a pesar de su mayor hábito en el juego rápido, le ocurre dos cuartos de lo mismo.
Parece por unos instantes que se hilvanan un tanto las jugadas, el Sans domina ligeramente y Monleón falla dos tantos seguros solo ante Plattko.
¡Por fin! Rini centra, Tonijuan cursa el balón a Martínez quien chata al palo rematando nuevamente y repeliendo Plattko pero Monleón resuelve a su favor la jugada, marcando el último tanto del match y único del Sans, terminando a poco el primer tiempo.
En la segunda parte el juego no ha mejorado ni mucho menos, unicamente una mayor seguridad en las defensas ha hecho que muchas veces transcurriera entre peloteos largos de Perelló a Walter y viceversa.
No obstante la emoción ha subsistido y se ha recrudecido por los ataques peligrosísimos del Sans que hacían prever un empate que no se ha producido por falta de acierto en los remates ya la buena labor de Plattko.
Las escapadas barcelonistas han finalizado en kick en su mayor parte por el desvío en los chuts de Samitier.
Al final, el excelente trabajo de Arnau, se ha mostrado aun mayormente por su gran voluntad y codicia acudiendo a todas partes con acierto.
Esto es "lo más saliente del encuentro". Bien poco es... pero no hubo más.

Juan Fina